Factores humanos: una nueva dimensión en la ergonomía

Los procesos de masificación que caracterizaron la era de la industrialización y las innovaciones tecnológicas generadas por la industria bélica obligaron a la ergonomía a introducir objetos de interacción más complejos, como los tableros de control de los aviones, que generaron un mayor interés a propósito de las relaciones entre el hombre y la máquina. De hecho, especialistas en áreas afines con la táctica militar como el Teniente Alphonse Chapanis engrosaron la lista de conceptos de esta ciencia emergente con uno nuevo: cero error.

Para la segunda mitad del siglo XX, las innovaciones de la “era espacial” en temas como la gravedad cero, las tecnologías emergentes y la interacción con los computadores fueron determinantes en la comprensión de nuevos elementos que terminaron agrupados bajo el término ergonomía y, eventualmente bajo el de factores humanos. Tras un siglo de evolución, estas disciplinas cuentan con el respaldo de entidades internacionales como la Hfes, Human Factors and Ergonomics Society, que las define a la luz de tres áreas de especialización:

  1. Ergonomía cognitiva: Que está relacionada con los procesos de respuesta del usuario frente a los estímulos de un objeto o de una interfaz, así como con las variables psicológicas que afectan positiva o negativamente el proceso de cognición.
  2. Ergonomía física: Que tiene que ver con las variables dimensionales de la relación hombre-objeto y que se enmarca en disciplinas como la anatomía, la antropometría, la biomecánica y la fisiología del usuario.
  3. Ergonomía organizacional: Que trasciende la relación simbiótica para estudiar un contexto en términos de la eficiencia en la consecución de objetivos.

Son numerosos los conceptos que el nuevo milenio ha traído consigo de la mano de la nueva realidad tecnológica, los nuevos medios y el aumento de la profundidad, la cantidad y el impacto de la información en un mundo interconectado. La especialización en cada una de las áreas del conocimiento, así como la sorprendente accesibilidad de las mismas, responden a profundas transformaciones que 50 años atrás eran inconcebibles.

Diseñar de manera correcta

La creciente preocupación de los diseñadores a propósito de temas como la responsabilidad en el manejo de los recursos, la correcta disposición de los excedentes e, incluso, el ciclo de vida de cada una de sus creaciones ha dado pie para que la ergonomía se plantee nuevos retos. Así mismo, la sostenibilidad, otrora reflexión romántica o incluso alarmista, se ha convertido en un eje fundamental de la disciplina, pues le ha permitido trascender al hombre como centro, proyectar su figura en el plano espacio temporal y ponderar el impacto de su implementación.

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