Colombia es interesante en esta materia, pues además de la excelente disposición de los profesionales y del profundo interés en el tema de la ergonomía, la mezcla de razas constituye un caso de estudio tremendamente complejo, no sólo en un nivel anatómico, sino en la variedad cultural: la manera de sentarse es completamente distinta en cada latitud. Por ejemplo, en el desarrollo de estudios se han descubierto varios tipos de estudiantes, cuya situación de crecimiento plantea tallas variadas y cambios morfológicos notables dentro de un mismo rango de edades.

Al pensar en mobiliario, no basta pensar en tallas, se debe plantear la capacidad de ajuste dimensional en los principales ejes dinámicos. Cabe recordar que en una postura sedente los ángulos de inclinación de los planos son esenciales en el buen desarrollo de la actividad: y que la postura de STAFFEL (ángulos rectos de las piernas y la espalda) ha demostrado contundentemente su nefasta influencia en la salud de los escolares. Urge revaluar la postura del alumno sentado a la luz de nuevas actividades y de una correcta disposición de cargas sobre la columna vertebral.

La postura es un acto fisiológico que se emparenta con la construcción de la memoria. En tal medida, debe enseñarse, idealmente, a través de la silla. Los hábitos negativos generan una predisposición y una reacción frente a la postura correcta. La postura "sana" se debe enseñar con el mismo talante que un padre enseña, imperativamente, las buenas costumbres a sus hijos. En muchos casos se puede apreciar una actitud permisiva frente a las malas posturas, que seguramente responde a la naturaleza de las piezas de mobiliario. Pero lo más grave es que estas posturas se graban en nuestro cerebro y son muy difíciles de desaprender.

Una sana postura

Muchas son las situaciones en las que la persona se acostumbra a ciertas posturas, la adecuada no sólo le cuesta trabajo, sino que le puede afectar en un comienzo, lo que genera una reacción negativa. Lo peor no es la mala postura, sino el vicio que se desarrolla debido a su repetición.

La manera como una silla es usada depende, entre otras cosas, de la idea o de los modelos mentales de cada persona. El contexto o la situación del usuario frente al entorno en el cual debe usarla determinan, además, la actitud frente al objeto y a los demás elementos de su entorno.

Los factores enunciados en "los cinco efectos" afectan principalmente la espina dorsal, que es el elemento que más sufre cuando el cuerpo -que está hecho por y para la motricidad- se sienta. A diferencia de otros modelos, el método PIPA, que estudia la afectación biomecánica sobre la columna en base a la relación entre las piernas y el tronco, no se basa en subjetividades y llega a conclusiones concretas sobre la salubridad de la postura, así como sobre la capacidad las sillas para posibilitar una sana variedad de ángulos en los segmentos corporales del sedente.

"Como elemento educativo, la silla no sólo induce posturas al usuario, sino que también trasmite mensajes con su estética. La manera como un objeto se comunica genera una actitud frente a sí mismo: prueba de ello son aquellos productos de excelente calidad, que son dispuestos en un espacio público y que, en lugar de ser agredidos, terminan siendo cuidados por sus usuarios." Antonio Bustamante