• Evitar las reuniones innecesarias (o que se extiendan innecesariamente):

    Una oficina que hace 3 reuniones semanales de media hora con seis personas, resultará en:
    -3 horas perdidas al día
    -9 horas perdidas a la semana
    -432 horas perdidas al año

  • Asignar labores grupales: no sólo ayudan a mantener la motivación; también facilitan los procesos creativos y despiertan un efecto de sinergia en el equipo.

  • Sugerimos permitir a las personas organizar sus propios equipos, e incluso decidir si prefieren trabajar de forma individual.

  • Para evitar distracciones se recomienda asignar fechas de revisión y entrega.

  • Situar calendarios en un lugar visible para todos: esto facilita el control sobre el progreso de las tareas y ayuda a identificar atrasos a tiempo.
  • Ofrecer con cierta frecuencia cursos y jornadas de capacitación:

    Además de fortalecer las habilidades y generar nuevos conocimientos en los empleados, se trata de una excelente forma de hacerles sentir que son valorados y fundamentales para el desempeño general de la empresa.

  • Permitir el teletrabajo: si no es posible instituirlo, es recomendable al menos ofrecer a los empleados la oportunidad de trabajar desde casa un par de veces al mes. Se trata de una estrategia que puede mantenerlos motivados pues se trata de un voto de confianza hacia ellos y su labor. Además funciona como una táctica perfecta para que regresen “renovados” a la oficina.

  • Dar estímulos: para nadie es un secreto que cualquier persona está en la capacidad de ser más productivo si tiene un incentivo. Así que es importante dar incentivos y hacer reconocimientos en público a quienes lo estén haciendo muy bien; los invitará a continuar así, y animará a sus compañeros a hacer lo mismo.

  • Fomentar una buena comunicación:

    La productividad en ambientes laborales también depende de la confianza que sientan los empleados para alzar la voz cuando requieran ayuda; así como de manifestar sus inconformidades, dudas o problemas.