A la hora de diseñar, céntrese en lo humano

Todas las decisiones que se deben tomar en el momento de diseñar un colegio o una institución educativa, deben partir de la perspectiva humana.

Las decisiones sobre la construcción de un edificio, el mobiliario y los demás elementos que conforman un ambiente de aprendizaje deben ser tomados en cuenta siempre pensando en la persona, en un usuario que debe habitar ciertos espacios y establecer relaciones con y en ellos. Cuando se parte de este principio,  será más sencillo crear espacios fértiles para el aprendizaje y acoplados a las necesidades de cada institución en cada contexto.

 

Identificar las necesidades de cada ambiente es tan importante como tener en cuenta las personas que habitaran en él. 

 

En ese sentido, aspectos como la pedagogía, la tecnología, los conocimientos a desarrollar o el nivel educativo de los estudiantes, se convierten en elementos fundamentales ya que tendrán un efecto significativo sobre su rendimiento académico.

 

Lo más importante es que todos los elementos se adapten al alumno y las dinámicas de clase. El mobiliario debe adaptarse al cuerpo y el ambiente debe permitir el desarrollo de diferentes actividades que impulsen tanto el trabajo individual como el trabajo en equipo.

 

 

El Mobiliario

El mobiliario debe incentivar en los estudiantes una correcta posición, la cual se traduce en una adecuada disposición para aprender. Un mobiliario ergonómico confortable influencia positivamente la habilidad de aprender del estudiante en varias formas esenciales:

Flexibilidad y movimiento.

Los estudiantes se cansan después de largos periodos de tiempo donde deben estar sentados en una misma posición. La habilidad de moverse les permite regresar a un estado de atención.

El amoblado flexible también fomenta la actividad cerebral y ayuda a las pedagogías en evolución. Un mobiliario flexible puede llevar al cerebro a un estado de atención que incentiva un aprendizaje activo, debe ser reconfigurable con el fin de generar diferentes dinámicas, entre las que se encuentran las dinámicas de grupos reducidos, trabajo de estudio y trabajos prácticos. Además, se deben generar espacios de exposición y almacenamiento que aumentan el sentido de pertenencia de los estudiantes.

 

El Ambiente

Existen otros espacios dentro de las instituciones educativas que están convirtíendose en espacios para la socialización y generación de conocimiento. Por esto, al igual que dentro del aula, es cada vez más necesario tener en cuenta elementos como la iluminación, la acústica y la tecnología en ambientes conectores. 

Entre más elementos se tengan en cuenta, mejor serán los espacios de aprendizaje y mejor será la educación de los estudiantes. Debemos arriesgarnos a imaginar nuestros ambientes educativos tan emocionantes e inspiradores como lo queramos. De la mano de los educadores, tenemos la capacidad de crear espacios maravillosos, donde los alumnos podrán vivir una experiencia de aprendizaje enriquecedora.

 

 

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